Colores y silencios

Colección Relatos
Un libro de Mariano Velasco Lizcano

Recordar el tiempo pasado nunca es un ejercicio banal, pues en él se encuentran implícitas todas aquellas lecciones —magistrales o no— que la vida nos enseñó; conformándonos con ello hasta hacernos ser como somos en el momento actual. Pero si además aquel pasado tuvo que vivirse en un ambiente humilde y rural —benévolo calificativo para tanta carencia—, la cosa toma más «inri» porque entonces su valor pasa a tomar un carácter como de recuerdo testimonial.
Porque todos aquellos que fuimos parte de aquella generación «puente» que sufrió el rigor de tener que hacer lo que ordenaban los cánones, que tuvimos que realizar una transición política sin conocer el oficio y sin vocación, y todo ello con el único afán de lograr un modelo de sociedad libre y mejor; todos ellos, repito, pese a todo y con nuestras carencias, aciertos y errores, fuimos los que forjamos este modelo político y social que hoy tanto necesita cambiar: ¡Cambiar para mejorar!
No parece un mal bagaje. Ni mejor, ni peor que el anterior, sólo es el que pudimos o supimos labrar. Lo que no se puede cuestionar es que aún proviniendo de una sociedad humilde y rural, y pese a todas las penurias, luchamos con la esperanza y la ilusión de que las podríamos superar, de que habría un futuro mejor y de que seríamos nosotros mismos los que lo tendríamos que forjar.

Descubre algunas reseñas de este libro

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterPin on PinterestShare on LinkedIn

Biografía:

Vine al mundo en Alcázar de San Juan, el año en que los soviéticos acabaron con el alzamiento popular en Hungría, y en el mes en que se inauguraron los Juegos Olímpicos de Melbourne, los primeros de la historia que se celebraban en el hemisferio Sur. Sin duda en este lugar de La Mancha, en vez del calor que reinaría allí, haría mucho más frío y quizá lloviera y tronara para hacer honor a Santa Bárbara, patrona que se corresponde con el día en que nací. La verdad, no fue un mal año.

Pero desde luego debieron de pasar muchas lluvias y muchos fríos hasta que sentí la llamada que me permitió escribir algo razonable por primera vez. Fue un artículo de opinión que publicó la prensa local y que aún hoy, todo hay que decirlo, me sonroja leer. Porque la verdad es que en aquel entonces lo que yo quería era escribir novelas y cuentos, y en el intento, lo que son las cosas, varios de ellos merecieron el reconocimiento de algún galardón. Y así pasó el tiempo hasta que un buen día desperté a la contemplación del Medio que me rodeaba, lo que me llevó directo hasta el mundo de la investigación. Como correlato llegó la Universidad, la licenciatura, y una Tesis doctoral que alcanzó el I Premio de Investigación a Tesis Doctorales del Consejo Económico y Social de Castilla La Mancha en el año 2002.



Contacta con nosotros



Los campos con asterisco son obligatorios

Llámanos sin compromiso al
91 082 0048