Volver

Colección Poesía
Un libro de Felipe Serrano

La vida, mi querido Felipe, oscila entre las paradojas del movimiento (Heráclito) y la inmovilidad (Parménides). Para ver la vida que hay en tu poesía es necesaria la inmovilidad, sentarse en el sillón en la madrugada y estimular los sentidos con el movimiento creativo de las imágenes que hay en tus versos (para los que tienen un sillón el movimiento se hace drama en el corazón).
En cambio, para los que viven en los ríos heraclitianos, los sentidos escapan a la contemplación. En la vida, mi querido Felipe, es muy importante tener un sillón que invite a la inmovilidad, al silencio y, por supuesto, a la contemplación de tus imágenes.
Dios también tiene un sillón, ve películas y lee libros que trazan el límite entre la eternidad y el movimiento.
James Gómez Murillo
Life, dear Felipe, fluctuates between motion paradoxes (Heraclitus) and inmobility (Parmenides). To see the life that is in your poetry one needs inmobility, to sit on the armchair in the wee hours and estimulate senses through the creative motion of the images in your verses (for those who have an armchair motion becomes drama in their hearts). For those who live in Heraclitus rivers though, senses elude contemplation. In life, dear Felipe, it is extremely important to have an armchair which makes you wish for inmobility, quietness and, of course, the contemplation of your images. God has an armchair too, he watches movies and reads books which draw the line between eternity and motion.
James Gómez Murillo

 

Poeta de ráfagas intensas, de tonos breves, de intensidades medidas, de amor profundo que escarba el fondo de los mares de cemento y lo hace florecer como un jardín de esas rosas que no quiere cortar, por no herir a nadie, puesto que su herida siempre sangra, y esa es la fuerza que construye cada verso suyo; que brota de su alma que se esconde, porque no deja de dar amor y cuenta infinitamente cada palabra que dibuja cada verso, sin permitirse nada que sea su rubor, porque sus mejillas no arden aparentemente, sino interiormente, como un volcán y mucho más. Porque las fuerzas de la naturaleza no gritan en sus estrofas, sino que callan haciendo relámpagos misteriosos, que retumban fuertes en esa tormenta de vivir, y querer vivir, y querer vivir, aunque a veces la vida se arrastre y la esperanza no se vea, porque las gotas de agua de esa mano piadosa y humanista que el poeta alarga hacia la flor que construye con los ojos bien abiertos, le tapen la cara, como hace el exceso de rocío cada mañana con las plantas más necesitadas. Todo eso es la poesía de Felipe Serrano, y todo eso está en su último poemario: Volver.

Miguel Ángel Barroso García
Poeta, autor, guionista y director de cine

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Biografía:

Felipe Serrano (Moraleja del Peral, 1953, Cáceres), ha ejercido diversos oficios: vendedor de libros, representante de perfumería, actor de teatro, jefe de almacén… Autodidacta, ha colaborado en algunas revistas especializadas, ha obtenido varios premios literarios y hasta la fecha ha publicado los poemarios Geografía del lugar, Colección Niebla 1992, reedición en Ediciones Devenir, 2005 y Sagrada Luz, 2002, Devenir. En prosa, la novela El hombre atrapado, 1992, Libertarias&Prodhufi y el libro de cuentos, Cuentos de la fascinación y el misterio cotidiano, 1992, Libertarias.



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