Reseña “Paradigmas y vida extraterrrestre”

El 24 de junio de 1947, el piloto Kenneth A. Arnold, mientras buscaba un avión militar extraviado al sur del estado de Washington, vio algo alucinante. Arnold se encontraba en las cercanías del monte Rainier, de más de cuatro mil metros, cuando vio nueve extraños objetos, extremadamente brillante, volando en cadena. Tras informar a sus superiores, explicó a la prensa lo que había visto: unas aeronaves que se desplazaban en el cielo de un modo similar al de «un plato lanzado al agua». El periodista no entendió muy bien aquello y publicó que Arnold había visto «platillos volantes».

Acababa de nacer la ufología moderna.

Lo curioso es que durante los siguientes meses se reportaron cientos de avistamientos similares en Estados Unidos. De ahí que el gobierno comenzase a investigar el tema, algo que ha continuado haciendo, como otros gobiernos de otros países, hasta el día de hoy. Lo fascinante es que la casuística se fue complicando. Aquellos platillos volantes, que años después pasarían a ser conocidos como OVNIS (objetos voladores no identificados), eran todo un misterio. Y pronto surgieron voces que intentaron explicar su procedencia. Unos especularon con que eran aeronaves rusas, otras con que eran prototipos militares, pero en una fecha tan temprana como 1950, el mayor del ejército estadounidense Donald E. Keyhoe planteó que procedían de Marte. Había surgido la hipótesis extraterrestre, hipótesis que, en teoría, se vio legitimada por la propia casuística, ya que los inocentes avistamientos en los cielos dieron paso a avistamientos de aterrizajes y, lo que es más sorprendente, de sus tripulantes. La gota que colmó el vaso fueron los primeros testimonios de contacto directo con estos seres.

Durante años, la hipótesis extraterrestre ha sido la más extendida, aunque desde los años setenta algunos investigadores han planteado otras alternativas.

Dicho esto, hablemos de esta sensacional obra, Paradigma y vida extraterrestre, una documentada y filosófica propuesta de no ficción recientemente publicada por Editorial Círculo Rojo y escrita por el ufólogo venezolano Lucas Messia.

Messia está convencido de que los extraterrestres existen, de que son los tripulantes de gran parte de esos ovnis y de que tienen un claro interés en que la humanidad tome conciencia y maduremos como civilización. Pero también es consciente de que aceptar esta realidad, según su perspectiva, supondría un cambio brutal en la forma en la que vemos el mundo y nos vemos a nosotros mismos. De ahí que su obra, más que centrarse en mencionar un montón de casos de encuentros con estas caprichosas aeronaves y sus tripulantes, como hacen la mayor parte de los libros dedicados al fenómeno ovni, está enfocada en otras cuestiones, tanto teóricas como filosóficas y/o sociológicas. ¿Por qué nos cuesta tanto aceptar los cambios? ¿Somos conscientes de que nuestras ideas y convicciones, y nuestro propio concepto de realidad, no es algo nuestro, sino que viene impuesto por el paradigma del momento?

Así, a lo largo de la obra, Messia analiza lo complicado que ha sido romper con los paradigmas de cada época. Es magistral, por ejemplo, su análisis de como la Iglesia católica, una vez que tomó el poder en toda Europa, ninguneó el conocimiento adquirido por los pueblos de la antigüedad, especialmente por los filósofos griegos, y defendió durante siglos una visión del mundo acorde a sus ideas. Esto lastró el avance del conocimiento científico durante siglos. Pero al final la verdad se abrió camino, y con la llegada del Renacimiento y las nuevas corrientes humanistas, surgieron voces que pusieron en jaque el concepto de realidad que la Iglesia había defendido, con al apoyo de los Estados y el consentimiento, activo o pasivo, de los individuos. Sí, algunos lo pagaron con su vida, como el gran Giordano Bruno, que no dudó en afirmar que existían diversos mundos y que podían estar habitados (disparando contra la línea de flotación de la creación, tal y como la entendía la Iglesia. Otros, como Galileo, tuvieron que recular para no pagar las consecuencias. Pero al final el paradigma cambió. Y desde entonces ha cambiado varias veces.

Ahora, como bien plantea Massia, nos enfrentamos a uno de los mayores retos de la historia de la humanidad debido a lo que supone el fenómeno ovni. También lo dijo el gran Carl Sagan, conocido astrónomo y fundador del proyecto SETI, centrado en la búsqueda de inteligencias extraterrestres. Para él, el fenómeno ovni era el mayor y más complicado enigma al que se había enfrentado la humanidad.

¿Quién sabe si son extraterrestres o no? ¿Quién sabe si están intentando contactar con nosotros o si han contacto en el pasado, como también plantea Massia en su libro? No lo sabemos, pero solo con apertura de mente y con la necesaria constancia que implica el trabajo del buen investigador y del buen curioso, podremos llegar a romper las cadenas que se empeñan en no cambiar el paradigma decadente en el que vivimos.

En resumidas cuentas, Paradigma y vida extraterrestre, de Lucas Messia, hará las delicias de todos aquellos valientes que no quieren creer, sino que quieren saber, y sentará como un jarro de agua fría a los pseudoescépticos negacionistas que han convertido, quizás sin querer, a la ciencia en una nueva religión, impidiendo, como antaño hizo la Iglesia, que el conocimiento humano avance.

Una obra tan recomendable como necesaria. Gracias.

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