Cincuenta diarios de confinamiento y una carta inesperada

Colección Relatos

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Un libro de Joan Mier

Las condiciones excepcionales del avance de la pandemia y del período de confinamiento que hemos vivido en la primera mitad del 2020 han ofrecido un panorama que invitaba a la observación, la fluidez de reflexiones y el acompañamiento de la inspiración en la música y la literatura.
Asimismo, la sensibilidad por las ausencias que se han ido produciendo, no por previstas menos dolorosas, ha sido un motivo mayor para poder reflejar, en esa coyuntura especial, el estado anímico de lo irremediable y el peso de la memoria.
A pesar del título, no se trata propiamente de una recopilación de diarios íntimos, aunque toda literatura pueda dejar escapar algún trazo de lo personal. Son brotes de la conciencia y relatos de lo sentido entre las paredes del día a día señalados en el calendario; un cosquilleo plasmado en papel, tal cual ha salido del lápiz.

Biografía:

Joan Mier Albert nace en Figueres (Alt Empordà-Girona). Hijo de ampurdanesa y de asturiano, dos culturas presentes en su vida.
Ha vivido mayoritariamente en Barcelona y Bruselas, y actualmente reside en Sant Cugat del Vallès
La pasión por la literatura, latente desde joven, se ha perfilado desde su ingreso en la Escuela de Escritura del Ateneu barcelonés, donde se introduce en el mundo de la narrativa y la prosa poética.
La expresión del lenguaje del alma, navegar entre las crestas y los valles de las palabras es lo que le motiva a escribir, haciéndolo con una primera intención de reserva para sí mismo. Ha escrito numerosos retratos de personas, generalmente de su entorno, y otros relacionados con experiencias personales y viajes.
Esta obra surge de dos circunstancias que le han permitido exponer ahora pensamientos, reflexiones, impresiones, surgidas durante el período de confinamiento durante la pandemia viral y, por otro lado, del impacto del fallecimiento de un amigo de juventud. Durante esos días ha ido escribiendo en su diario lo que surgía de su estado anímico, a veces dinámico, otras veces melancólico, aderezado con textos de poemas y de fragmentos de canciones que evocan en el ánimo los días de reclusión.
Como se puede ver en sus diarios recopilados, es amante de la naturaleza, observador del entorno, y capta la temperatura de lo que ocurre a diario para decir con tinta lo que le sugiere el paso del tiempo, con sus diferentes tonalidades.
En la carta, recibida inesperadamente de su amigo ausente, refleja su idea compartida de un mundo que aún piensa que es posible y por el que cree que vale la pena luchar.



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