Después de la señal

Colección Novela

Un libro de Jo Lee Myors

Una lectura divertida, seria e inteligente a la vez.
Una chica de 14,99 años dispuesta a celebrar su decimoquinta vuelta alrededor del Sol. Todo empieza con un sueño y una fiesta de cumpleaños de larga duración. Lo que viene después, desgraciadamente, ya no es un sueño. La trama avanza disimuladamente, intercalada, capítulo a capítulo, entre los sentimientos, relaciones intergeneracionales e interpersonales de sus invitados, sus padres, sus abuelos y Lai, la perra movediza.
Si te puede interesar, compra este libro antes de que la censura, en nombre de la cultura, lo aparte por tóxico y altamente contagioso. Cuando esté prohibido, los ejemplares se revalorizarán. Por si acaso, para evitar ser investigado, debo asegurar, con la misma certeza que el apellido Stalin no aparece en Rebelión en la granja, que todos los paisajes, personajes, escenas y parásitos que aparecen durante esta novela son ficticios y que cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia*.
Igual que en la citada novela, los dirigentes que aparecen en Después de la señal se rigen por siete mandamientos:
1. No dejes para mañana lo que puedas hacer pasado.
2. Lo que más hay es miseria, luego hay que repartirla entre la clase trabajadora, que son más.
3. La mentira: es un estilo de vida. Vivimos de ella.
4. Borra los escrúpulos de tu mente.
5. La corrupción es bidireccional: soborna y déjate sobornar.
6. Un dirigente honesto es un inadaptado.
7. Lo ideal es que todo individuo se endeude hasta su nivel óptimo, lo justo para que pueda seguir pagando.
Para contrarrestarlo, este libro ha sido escrito siguiendo otros siete mandamientos:
1. Parodia a los dirigentes sobre todas las cosas.
2. Piensa mal y acertarás.
3. Toda acción «dirigente» tiene un motivo económico o electoral.
4. Que no te importe decir la verdad, siempre y cuando no se note, camúflala en escenas absurdas.
5. *Cualquiera que no piense así, podrá ser acusado de pensamientos impuros.
6. Es lo mismo hacer reír que hacer llorar: un arte.
7. A partir de esta publicación, la empatía entre los dirigentes y Jo Lee también será bidireccional.
P.D.: Si has leído hasta aquí, es demasiado tarde. El ejército te vigila

Biografía:

Jo Lee Myors, Barcelona, milenio anterior. Estuvo 49 años, tres meses y cinco días haciendo lo que todo el mundo esperaba de él, hasta que decidió no desperdiciar así la otra media vida que le quedaba.
Un día, tirando la basura, decide reciclarse. La insensata elección de hacer cosas que le gusten, ignorando la remuneración, convierte a un ingeniero-camarero y ángel de la guarda en entrenador de atletismo, profesor de instituto, figurante de cine y amo de su casa, donde asciende a responsable de compras y cocinero jefe.
Convertido en un auténtico nini: ni lee ni escribe. Comienza el confinamiento diseñando scape rooms para la familia y, harto de que no scaparan nunca, tuvo la triste idea de escribir Después de la señal, convirtiéndose en un nisi para sufrimiento de algunos. Ser polifacético tiene sus riesgos y efectos colaterales



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