Reseñamos “Regreso”, la nueva novela de Jesús Alonso

Jesús Alonso y el regreso del Funcionario


    • El autor caracense publica Regreso: Una novela de El Funcionario, la tercera entrega de la saga de este peculiar personaje de su creación.





    • Una trepidante aventura que se desarrolla en varios enclaves de España.



 

La literatura y el cine han aportado numerosos ejemplos de ladrones buenos, personas que por distintos motivos deciden dedicarse a robar, pero manteniendo siempre una integridad moral y unos valores.

El mítico Robin Hood del folclore inglés, que robaba a los ricos para ayudar a los pobres, representaría el arquetipo perfecto, pero hay más. Robin no existió, que se sepa, pero sí que hay varios «imitadores» curiosísimos, como el conocido ladrón griego Vassili Paleokostas, famoso por sus dos huidas en helicóptero de la prisión de alta seguridad de Korydallos, que también entregaba la mayor parte de sus botines a pobres.

Salvando las distancias, tenemos a Bonnie y Clyde, la popular pareja de ladrones de los años treinta, que fueron tomados por el gran público como una representación de los millones de estadounidenses desencantados con su gobierno durante la Gran Depresión que siguió al Crack del 29. Warren Beatty y Faye Dunaway se encargaron de encarnarles, con gran éxito, en el cine. Del mismo modo, Paul Newman y Robert Redford, bajo la batuta de George Roy Hill, representaron a la perfección la historia, más o menos real, de Butch Cassidy y Sundance Kid, otros ladrones «buenos», en Dos hombres y un destino (1969). Aunque el gran paradigma de este personaje arquetípico del buen ladrón lo representó como nadie Cary Grant en Atrapa a un ladrón (1955), la sensacional obra maestra de Alfred Hitchcock, el séptimo arte ha aportado una lista extensísima (David Niven en La pantera rosaSteve McQueen en El caso de Thomas Crown, etcétera)

Y ahora, de la mano de Jesús Alonso Ruiz, que sin duda se inspiró en varios de estos personajes, tenemos a El Funcionario, un profesor de matemáticas que tomó una decisión trascendental tras un curioso y sorprendente giro del destino: decidió convertirse en ladrón, y robar solo a los «malos», después de que, por una serie de circunstancias que no vienen al caso, se le diese por muerto en el terrible accidente del aeropuerto de Los Rodeos de Tenerife, una descomunal tragedia real que tuvo lugar el 27 de marzo de 1977 (y que documentó de manera excepcional Juanca Romero Hasmen en su obra Catástrofe’77, también publicada por Círculo Rojo). Es un ladrón bueno, sí, aunque guarda más parecido con el asesino de asesinos de la serie de televisión Dexter que con Robin Hood. Además, el motivo de esta decisión no era exactamente altruista, pero eso lo podrán comprender si leen la novela.

Por otro lado, la acción de la novela se sitúa cuarenta años después, en el año 2016, con El Fugitivo convertido en un jubilado sexagenario retirado de la mala vida. Y esto es uno de los puntos más atractivos de la novela. Es la historia de un ladrón retirado que, por culpa de una serie de fatídicas desdichas, tiene que volver a la acción. Es aquí donde este autor, con gran dominio de las tramas paralelas y con un profundo conocimiento sobre las mafias que operan en nuestro país, despliega una trama tan compleja como entretenida en la que se entremezclan antiguas vendettas sin resolver y secretos familiares con policías corruptos, mafiosos rusos y criminales de todo a cien.

Uno de los grandes problemas que suelen tener las malas novelas negras consiste en permitir que el autor se pierda entre tramas y personajes, pero Alonso, gran conocedor de este género, lo evita con maestría, recuperando constantemente para el lector la información aportada con anterioridad. Esto, junto a su control del ritmo, a veces frenético y muy cinematográfico, y algunas pinceladas humorísticas que funcionan a la perfección como válvulas de escape, es una de las grandes bazas de esta magnífica novela.

Pero ojo, que estamos ante la tercera entrega de una saga que este autor inició hace unos meses con El lugar de las horas felices (en un primer lugar titulado Huelva), a la que siguió Amor al arte, ambas publicadas por la Editorial Círculo Rojo. Una trilogía que hará las delicias de todos los amantes de las novelas policiacas y de las aventuras de cacos y mafiosos y que, según parece, continuará. Habrá que estar atentos.

Audentes Fortuna Iuvat («La fortuna ayuda a los audaces»).

Biografía.

Jesús Alonso Ruiz nació en Guadalajara, pero ha vivido en Andalucía, Extremadura y Cataluña. Licenciado en Filología Románica y profesor de Lengua y Literatura Españolas durante treinta y seis años. Ha ejercido también como humorista (Esparadrapo) y director de teatro (La Mandrágora). En la actualidad vive en Villanueva de la Serena, Badajoz, dedicado a escribir las novelas de El Funcionario.

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