La Mancha Húmeda de cenagal a Reserva de la Biosfera

Colección Investigación
Un libro de Mariano Velasco Lizcano

El día 17 de febrero de 1981, el director general de la UNESCO ratificó en París la decisión de declarar como reserva de la biosfera a los humedales manchegos bajo la denominación de «Reserva de la Biosfera de la Mancha Húmeda». Se trataba de una superficie de unas 25.000 hectáreas de zonas inundables; encharcadas de forma permanente en algunos casos, y de forma semipermanente —en virtud de las condiciones climatológicas— en los demás; constituyendo, precisamente, esta variación hídrica, su mayor peculiaridad. Pero apenas cinco años después, alrededor de 20.000 hectáreas de las originales zonas húmedas habían desaparecido o estaban en trance de desaparecer.
A la altura de 1985, la situación era tan dramática que incluso el propio Comité Español del Programa MaB se planteó la posibilidad de retirar el título de Reserva de la Biosfera a la Mancha Húmeda, dado el rápido y profundo proceso de degradación que se había detectado tan sólo en los cinco primeros años después de de su declaración.
Desde entonces hasta el momento actual, la historia de la Reserva de la Biosfera de la Mancha Húmeda ha sido la historia del recorrido y la lucha de algunos hombres y ONG que, creyendo firmemente en los valores ecológicos, sociales y humanos de la Reserva, han luchado y trabajado hasta conseguir hacer viable su permanencia y consolidación.

Descubre algunas reseñas de este libro

Biografía:

Vine al mundo en Alcázar de San Juan, el año en que los soviéticos acabaron con el alzamiento popular en Hungría, y en el mes en que se inauguraron los Juegos Olímpicos de Melbourne, los primeros de la historia que se celebraban en el hemisferio Sur. Sin duda en este lugar de La Mancha, en vez del calor que reinaría allí, haría mucho más frío y quizá lloviera y tronara para hacer honor a Santa Bárbara, patrona que se corresponde con el día en que nací. La verdad, no fue un mal año.

Pero desde luego debieron de pasar muchas lluvias y muchos fríos hasta que sentí la llamada que me permitió escribir algo razonable por primera vez. Fue un artículo de opinión que publicó la prensa local y que aún hoy, todo hay que decirlo, me sonroja leer. Porque la verdad es que en aquel entonces lo que yo quería era escribir novelas y cuentos, y en el intento, lo que son las cosas, varios de ellos merecieron el reconocimiento de algún galardón. Y así pasó el tiempo hasta que un buen día desperté a la contemplación del Medio que me rodeaba, lo que me llevó directo hasta el mundo de la investigación. Como correlato llegó la Universidad, la licenciatura, y una Tesis doctoral que alcanzó el I Premio de Investigación a Tesis Doctorales del Consejo Económico y Social de Castilla La Mancha en el año 2002.



Contacta con nosotros


Los campos con asterisco son obligatorios

Llámanos sin compromiso al
91 082 0048