En Casi normales, Ricardo Borrero Gavilán nos sumerge en una novela profundamente humana, donde los matices de la identidad, la memoria y la redención se entrelazan con el cine como hilo conductor emocional. Con la elegancia de quien conoce bien tanto el alma humana como las tramas cinematográficas, el autor nos entrega una obra conmovedora, lúcida y reveladora.
Narrada a través de los ojos de Will Johns, un protagonista marcado por la pérdida, las cicatrices físicas y los fantasmas emocionales, la historia se construye como un viaje iniciático en tres actos, al más puro estilo hollywoodiense. La estructura teatral, dividida en episodios que remiten a clásicos del séptimo arte, potencia la atmósfera nostálgica y cinéfila del relato.
Pero más allá de su forma, Casi normales destaca por su fondo: un canto a la diferencia, una crítica sutil a las etiquetas sociales y un recordatorio de que la normalidad, si existe, es una construcción frágil. Como le dice el entrañable anticuario Horace Giddens al joven Will: “Todos somos casi normales, pero solo unos pocos son verdaderamente extraordinarios”.
Ricardo Borrero Gavilán, quien también ilustra la portada del libro, demuestra una sensibilidad particular para crear personajes entrañables y diálogos cargados de significado. Su amor por el cine no solo estructura la novela, sino que impregna cada página con referencias que dialogan con la trama de forma orgánica, invitando al lector a revisitar películas como Matar a un ruiseñor, ¡Qué bello es vivir! o Río Rojo con nuevos ojos.
Publicada por la Editorial Círculo Rojo, esta primera edición (enero de 2024) es una apuesta por la literatura que emociona y hace pensar, y está disponible en formatos impresos ecológicos, libres de cloro.
Casi normales es, en definitiva, una lectura ideal para quienes buscan historias que conmuevan, inspiren y celebren la belleza de lo imperfecto. Repleta de opiniones sobre el cine, la vida y las relaciones humanas, esta novela no deja indiferente a quien se atreva a acompañar a Will en su viaje hacia la aceptación y el autodescubrimiento.