Charlamos con Adel Maltor, autora de la obra El espejo de la empatía, Taco y Oziki, publicada recientemente por Editorial Círculo Rojo

¿De dónde surge la idea de esta obra?

Podría contar otra historia cargada de más connotaciones profesionales y menos personales, pero entonces no sería tan real. La realidad es que me lancé a escribir esta historia cuando me encontraba en una fase sentimental muy dolorosa en la que perdí todo lo que tenía tras divorciarme. Debido a la imposibilidad de trabajar como psicóloga en ese momento tan difícil a nivel emocional, hice uso de mi tiempo para confeccionar este libro y, de esta forma, seguir avanzando a nivel profesional y cumplir un sueño que tenía desde que era pequeña. Como se suele decir, incluso en la adversidad pueden aparecer oportunidades que cambien tu vida, es parte de la resiliencia humana.

¿Qué es la empatía? ¿Por qué es tan importante para la vida social?

Es un término en el que al preguntar por su definición uno podría extenderse, pero en la sencillez reside muchas veces la mejor respuesta, la empatía, es la capacidad o recursos que tiene una persona para ponerse a nivel emocional en el lugar de otra persona y es importante para nuestra adaptación a nivel social ya que somos seres racionales y emocionales y la empatía es el concepto que nos ayuda a conectar con los demás cuando están pasando un mal momento y ¿Qué momento une más a dos personas que un momento de crisis? Sin la empatía seríamos más seres y menos humanos.

¿Por qué, sin embargo, no se potencia la empatía en los colegios?

Actualmente se está comenzando a trabajar en niños, aunque sí es cierto que no desde un patrón lectivo, es decir, actualmente en España hay pocos colegios que tengan en su guía docente actividades para trabajar la empatía, pero por suerte contamos con una gran número de profesionales de la enseñanza que sí están incluyendo estas actividades en sus clases, ya que cada vez se tiene más en cuenta la importancia de trabajar las emociones, entre ellas la empatía, en el colectivo infantil.

¿Existen personas sin empatía?

Vaya, esta pregunta tiene, como dirían en cocina, mucha sustancia, ya que si nos referimos al ámbito infantil, los niños hasta los tres o cuatro años tienen problemas o incapacidad para posicionarse en la perspectiva del otro cuando no coincide con la suya propia, según la teoría del desarrollo de Piaget, uno de los padres del constructivismo en psicología; todo esto parece muy complicado pero para entenderlo contaré una situación que tuve con mi madre y mi abuela cuando era muy pequeña. Mi abuela había regalado a mi madre un reloj para el mueble; cuando se fue mi abuela, mi madre comentó que lo pondría en el mueble por respeto, pero que la figura era horrible, y la verdad es que tenía mucha razón.

Cuando llegó mi abuela al otro día, le preguntó a mi madre si le gustaba el reloj y mi madre fue muy educada diciéndole que era muy bonito, a lo que yo contesté que era muy feo; mi madre me dijo: «no, no digas eso, es muy bonito»; y yo volví a contestar: «mamá, pero si tú misma lo dijiste ayer, es horrible». Así que hice pasar a mi madre por un gran apuro y fue debido a que, por desgracia me hallaba, en una etapa del desarrollo lejana a la del uso de la empatía.

Por otro lado, si nos referimos al sector adulto, la cosa se complica, ya que este sector pueden no presentar empatía o poca empatía por una gran serie de problemas que pueden ir desde la destrucción por diversos motivos de determinadas áreas cerebrales, la falta de trabajo en ella o incluso el uso excesivo de tecnología actual, lo que según los últimos estudios está influyendo notablemente en la forma de comportarnos a nivel social.

En cualquier caso, se ha de hacer hincapié en el trabajo de la empatía desde que somos pequeños, ya que así, a nivel adulto, podremos gozar de una mejor salud mental.

¿Cómo recomendarías El espejo de la empatía, Taco y Oziki a sus potenciales lectores?

El espejo de la empatía es un libro en el que el lector aprenderá a relacionarse con muchos sentimientos tales como la desigualdad social, la llegada de un nuevo hermano, el fomento del autoestima y muchos más conceptos que prefiero que el lector descubra.

Su lectura es muy lineal y sencilla y sus colores ayudan a potenciar la capacidad sensorial en niños, además, debido a sus características, es idóneo para trabajar con niños que tengan capacidades especiales, como pueden ser los niños y niñas que se encuentran dentro del espectro o con el síndrome de Asperger.

Por otro lado, este libro va dirigido a otros dos sectores, siendo estos los siguientes:

  1. Maestros de primaria. Puede ser usado como libro de ética, vida moral o para trabajar la inteligencia emocional y empatía, ya que con su técnica los niños deben hacer uso de sus recursos emocionales y trabajar estos cuando aparece el espejo de la empatía a lo largo de la historia, imaginando en estas situaciones como se siente el perrito en dicho momento.

  2. A psicólogos y profesionales de la salud mental, ya que este libro está pensado como test cribado orientado en los problemas que más suelen presentar en consulta. De esta forma, mediante el dibujo, el niño puede dar pistas sobre si presenta algún problema en alguna de la áreas y mediante estas pistas, lograr prestar atención, identificar si lo ocurrido es un problema y en el caso de que lo sea, proceder a su debido diagnóstico y tratamiento. Este procedimiento solo puede ser usado como diagnóstico por profesionales de la psicología y la salud mental.

¿En qué género clasificarías El espejo de la empatía, Taco y Oziki?

El espejo de la empatía está clasificado como libro ilustrado infantil de autoayuda, aunque en realidad resulta difícil enmarcarlo, ya que cuenta con novedades que no se han dado hasta ahora, como es la interacción en el espejo lector/historia.

¿Te atreverías con otro género literario?

De hecho siempre he soñado con escribir novelas de terror. El año que viene lanzaré un libro para adultos acerca de reflexiones para la sociedad y para años siguientes estoy preparando otro de psicología que resultará bastante novedoso.

¿Algún proyecto en ciernes?

El año que viene lanzaré un libro para adultos acerca de reflexiones para la sociedad y para años siguientes estoy preparando otro de psicología que resultará bastante novedoso y una novela de terror.

¿Cuáles son tus principales influencias literarias, filosóficas y artísticas?

Si me remonto a mi niñez, el primer libro que me influyó fue el libro de Arturo y Clementina de Adela Turin, el cual recomiendo a todo los pequeños lectores y que enseña grandes valores, pero mis influencias literarias para la elaboración del libro fueron las que mis profesores me dieron en mis años universitarios estudiando psicología, de ellos aprendí muchos conocimientos a nivel humano.

¿Ha recibido ya algún feedback de los primeros lectores?

Sí, y ha sido maravilloso, algunos padres me han mandado vídeos y fotografías de sus hijos leyendo el libro y comentan que les encanta. A nivel emocional esto me ha supuesto una gran satisfacción como escritora.

¿Quién es?

Me crie en una barriada de pescadores y trabajadores muy humilde, donde la gente aún se saluda cuando se cruza por la calle y en la que tus vecinos son miembros de tu familia. Trabajé durante toda mi vida en trabajos relacionados con la hostelería y la sanidad, pero fue a los 25 años cuando me decanté por dejar mi trabajo fijo como auxiliar de enfermería y estudiar la carrera de psicología. Una vez la finalicé me saqué una diplomatura en Perito judicial multidisciplinario y me especialicé como psicóloga en violencia de género y Alzheimer.

A día de hoy trabajo como escritora, pero estoy siguiendo un camino nuevo que podría traerme mucha felicidad profesional y que está relacionado con el ámbito de la psicología.

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