Nacida en 1979 en una ciudad marcada por la confluencia de nueve ríos, Adela Dzananovic creció en un entorno de belleza natural y arraigadas tradiciones. Sin embargo, su adolescencia quedó truncada por el estallido de una guerra absurda en su país natal, un conflicto que la obligó a huir junto a su familia en busca de refugio. España les abrió las puertas y se convirtió en su nuevo hogar, donde Adela no solo construyó su vida, sino que también se formó personal y profesionalmente.
Soñadora, creativa y profundamente bondadosa, ha dedicado parte de su vida a participar en causas benéficas, siempre con el objetivo de ayudar a los más necesitados. Su historia es un testimonio de resiliencia, donde sus mayores logros han sido su fortaleza y valentía ante la adversidad.
A través de este libro, Adela busca alzar la voz y recordar una verdad innegable: en una guerra no hay vencedores, solo quedan las cicatrices del dolor y las incontables Lágrimas de guerra.