Uno de los temas más estudiados en los últimos tiempos en relación con el cristianismo ha sido el de sus orígenes. Es indudable que este interés surge como consecuencia directa del auge en la investigación sobre el Jesús histórico, la cual ha puesto de relieve elementos como el judaísmo de Jesús, fundamentales para comprender el desarrollo del cristianismo.
De los orígenes de Israel a los orígenes del cristianismo es una obra que busca explicar el nacimiento y evolución del cristianismo a partir de sus raíces en el judaísmo.
Jesús fue un judío del Segundo Templo, hijo de su tierra y de su tiempo. No fue un ser ajeno a su contexto ni llegó para escribir una página en blanco. Serán sus sucesores quienes realmente den forma a lo que hoy conocemos como cristianismo. Tras una primera generación de apóstoles surgidos de las capas más humildes de Galilea, en su mayoría analfabetos, los verdaderos ideólogos del cristianismo serán personas cultas, formadas y con una marcada personalidad. Se trata de escribas creyentes, muy probablemente procedentes de círculos rabínicos y con una profunda influencia de la cultura griega.
El cristianismo se propagará rápidamente, aunque no de forma multitudinaria, y lo hará principalmente en entornos urbanos. La existencia del Imperio romano facilitará su expansión, gracias a la unidad política y la red de comunicaciones que permitían una mayor difusión de las ideas.
Estos tres pilares —el judaísmo, la cultura griega y el Imperio romano— serán la base de nuestro estudio y nos permitirán comprender dónde y cómo nace el cristianismo.