Esperando el diluvio

Colección Novela

Un libro de F. Esquivel

Heinrich Himmler, en pleno apogeo de la guerra, reúne a dos importan-tes científicos porque quiere urgentemente desarrollar dos proyectos: el supersoldado y la esterilización masiva. Objetivos que pone en manos de los doctores Max Volmer y Carl Voegle. Ya derrotado el Tercer Reich, ambos científicos son llevados a Rusia para realizar el trabajo. Durante ese tiempo, Voegle casualmente descubre una enzima que, suministrada a las personas, provoca efectos inesperados. Este descubrimiento fue desechado por Stalin, pero, sin embargo, fue guardado por la KGB.
Después de la Crisis de los Misiles en Cuba, Kruchov se lo ofrece a Castro, quien, a su vez, al ver que Chávez es retirado momentáneamente del poder por un golpe de Estado, se lo entrega a este para poder así recuperar su posición en Venezuela.
Las consecuencias provocadas por su descubrimiento convierten a Voegle en un hombre atormentado y sin Dios que solo espera entregar su alma a la oscuridad, no sin antes darle a conocer su historia al periodista Dan Gobbie.

Biografía:

F. Esquivel nació en un pequeño pueblo de la Extremadura profunda en una familia de agricultores acomodados. Estudió interno en dos colegios de curas, donde no aprendió absolutamente nada, excepto a arrastrar los pies. Con la familia arruinada, emigraron a Venezuela en un barco llamado Auriga que hacía su último viaje.
Allí comenzó su vida nómada con tan solo catorce años haciendo trabajos inverosímiles, tales como despachador de alimentos en un paupérrimo arrabal de Caracas, repartidor de pan en la región de Los Llanos en Venezuela, vendedor de alimentos y ron en un poblado warao en el Orinoco, criador de pollos, agricultor desastroso, operador de cine, cuidador de cerdos y apicultor destructivo.
En un pequeño pueblo al pie de los Andes llamado La Grita, empezó su pasión por la literatura. Se fue con unos amigos a Caracas sin un centavo, donde pasó un hambre feroz y de forma inexplicable la revista Élite comenzó a publicarle unos relatos cortos increíblemente malos. Años antes, en la frontera con Colombia y de la mano de un viejo sátiro, conoció el paraíso de Mahoma recorriendo todos los burdeles de Cúcuta con un libro de Vargas Vila debajo del brazo.
Publicar a estas alturas una novela demostraría que, si no tiene talento, al menos es capaz de conseguir cualquier cosa. Probaría también que se puede vivir sin fe ni esperanza.



Contacta con nosotros


Los campos con asterisco son obligatorios

Llámanos sin compromiso al
91 082 0048