La joven bruja Caroline no puede dar crédito a lo que acaba de ver: Alexis, su pareja, en su cama… con otra mujer. Ese inesperado encuentro en su céntrico apartamento de Londres la desestabiliza y le hace dudar de todo lo que ella creía saber sobre él.
Cuando llega el momento de las explicaciones, Alexis parece aturdido y poco dispuesto a hacerle entender lo sucedido, pero un misterioso libro de aspecto antiguo aparece en el salón mientras su intercambio de reproches parece estar entrando en un callejón sin salida: Mi historia, solo para tus ojos es el título que aparece en su cubierta. Sin embargo, cuando Alexis lo coge para inspeccionarlo, todas sus páginas parecen estar en blanco… aunque no lo están así para Caroline.
—Debe haberlo dejado para ti. Supongo que siente que te debe una explicación —le dice Alexis antes de dejarla a solas con el libro.
El exclusivo viaje de Caroline a través de las páginas del manuscrito responde a un conjuro mágico del que solo ella se puede beneficiar, llevándola a descubrir unos acontecimientos de los que Alexis nunca le había hablado. Ese personaje que acaba de irrumpir en sus vidas parece tener un vínculo muy profundo con él, que se remonta mucho más allá de lo que dura una vida humana. Muchos secretos le son revelados según avanza a través de una historia que transcurre principalmente en su misma ciudad, Londres, pero en una época distante: la época victoriana.
La historia vuelve a cobrar vida, una historia relatada en primera persona, en la que los destinos de familias ricas y poderosas, brujas y profecías se entrelazan con la llegada inesperada de un ser mágico de gran poder, del que solo los mitos de civilizaciones perdidas guardan algún recuerdo. Pero, ¿qué tiene que ver Alexis en todo eso? ¿Y quién es realmente esa mujer capaz de despertar en Alexis un amor inquebrantable y, al mismo tiempo, realizar un conjuro como el del libro mágico que solo Caroline puede leer?