Gabriel, un anciano viudo, culto, enfermo y retirado, debe cuidar de su nieto, aquejado de una poliomielitis rara que lo obliga a usar una silla de ruedas desde su más tierna infancia, consecuencia del divorcio temprano y explosivo de sus padres. Su máxima preocupación es hacer de Danielillo una persona capaz, fuerte, trabajadora y preparada para enfrentarse a un futuro que considera incierto. Su nieto crece, estudia Literatura y Filología en la universidad y, al graduarse, se traslada temporalmente a Yale, becado por la facultad. Allí conoce y se enamora de una joven dominicana, Jane. Daniel escribe bien y publica un libro sobre emigrantes que llegaron a España en un cayuco, aunque siempre busca los comentarios y consejos de su abuelo. En forma de una plegaria constante a un Dios cuya existencia duda, cuya justicia no comprende o de la que discrepa abiertamente, el protagonista escribe una especie de diario destinado a su nieto para cuando él falte. En sus Consideraciones se entremezclan recuerdos personales de su juventud, el amor que sentía por su esposa fallecida y críticas tanto a lo divino como a la dejación de sus funciones. También denuncia la actuación de los gobernantes hacia los más débiles. Las distintas guerras actuales en lugares estratégicos del planeta y la sospecha del resurgimiento de cambios geopolíticos radicales aumentan su escepticismo. El protagonista oculta su enfermedad a la familia y, tras su fallecimiento, la crónica llega a manos de su nieto, quien, como muestra de cariño, la amplía y la edita. F. N. G.